domingo, 7 de junio de 2015
martes, 24 de marzo de 2015
https://www.youtube.com/watch?v=CeU331Xmzwo#t=35
DIA DE LA MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA
La historia de su surgimiento y evolución hasta la actualidad
El golpe de estado de 1976 instaló rápidamente la práctica de desaparición de personas como método para controlar a la población y terminar con los grupos políticos de izquierda. Los operativos se realizaron a partir del primer día de la Junta Militar en el poder y se considera que durante los años de gobierno de facto se llevó adelante un genocidio, dado que la inmensa mayoría de los desaparecidos pertenecía a una ideología determinada.
DIA DE LA MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA
La historia de su surgimiento y evolución hasta la actualidad
El golpe de estado de 1976 instaló rápidamente la práctica de desaparición de personas como método para controlar a la población y terminar con los grupos políticos de izquierda. Los operativos se realizaron a partir del primer día de la Junta Militar en el poder y se considera que durante los años de gobierno de facto se llevó adelante un genocidio, dado que la inmensa mayoría de los desaparecidos pertenecía a una ideología determinada.
Los familiares de las víctimas del terrorismo de Estado comenzaron a reclamar la aparición con vida de sus hermanos, padres e hijos desde 1977. Entre los diversos grupos que se formaron en esos años, se destaca el de Madres de Plaza de Mayo, un grupo de mujeres que comenzaron a marchar todos los jueves por la tarde alrededor de la pirámide de la Plaza de Mayo reclamando por información sobre sus seres queridos y poniendo en evidencia lo que la sociedad no veía o no quería ver. Empezaron a utilizar el pañuelo en la cabeza para identificarse entre sí y es el día de hoy que continúan marchando, semanalmente, exigiendo justicia por los crímenes cometidos por el Estado. Las primeras madres también sufrieron desapariciones entre su conformación original:Azucena Villaflor, María Eugenia Ponce de Bianco y Esther Ballestrino de Careaga fueron secuestradas en la Parroquia Santa Cruz en diciembre de 1977 por un grupo de tareas de la Armada. Fueron llevadas a la ESMA, torturadas y arrojadas vivas al mar. El 20 de diciembre del mismo año aparecieron sus cuerpos en las costas de Santa Teresita, que fueron enterrados como n. n. en el cementerio de General Lavalle. En 2005, el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó los restos, tres de los cuales correspondían a Azucena, Esther y Mari.
Por otro lado, el 15 de mayo de 1977 María Eugenia Casinelli y otras once abuelas firmaron un hábeas corpus colectivo en forma de carta, dirigido a la justicia de Morón, en el que hacían saber la existencia de bebés desaparecidos y solicitaban que se suspendiesen todas las adopciones. El posterior trabajo de esta organización reveló que se secuestró a más de 500 niños, ya sea nacidos en cautiverio o secuestrados junto a sus padres. Tras una incansable labor de investigación y el reclamo permanente ante la justicia y los organismos internacionales, las abuelas lograron devolver su identidad a más de 100 nietos, pero siguen buscando a más de 400 niños. Se considera que estas personas, cuya identidad ha sido sustraída por sus apropiadores, siguen siendo víctimas del terrorismo de Estado, aunque la democracia se haya instalado en el país en 1983.
martes, 10 de marzo de 2015
RECORDANDO A COMTE Inés Tardel M
(Bajado de http://www.facso.uchile.cl/publicaciones/sociologia/articulos/05/0501-Tardel.pdf)
Una de las primeras cosas que aprende el alumno de Sociología al ingresar a la
carrera es que el nombre de la disciplina elegida se debe a Auguste Comte, filósofo
francés quien v i v i ó a m e d i a d o s d e l s i g l o x r x (1798-1857). Generalmente, este conocimiento
perdura a través de los años, pero, la mayoría de las veces, olvidando sus
méritos de haber sistematizado a la Sociología como disciplina científica, determinándole
un objeto propio de estudio, adecuándole un método, el positivo, y destacando
los dos aspectos más importantes de la realidad social: el estático y el
dinámico.
Comte nació en Montpellier, en el sur de Francia, en un período de crisis
societal, de cambios profundos y de secuelas de otros cambios anteriores, como lo
f u e r o n l a revolución industrial (con el i n v e n t o d e l a s m á q u i n a s a v a p o r y d e c o s e r ) ,
la revolución francesa y la Universidad napoleónica, el rápido avance de las ciencias
naturales, el régimen del "laissez faire" en lo económico, transformaciones
que paralelamente conllevaron la secularización y la racionalización del pensamiento.
La sociedad del siglo xrx ya no se presentaba como en la Edad Media como un
reflejo de la voluntad de Dios que dispone un determinado orden social. La sociedad moderna había generado u n a c r i s i s e n la c o n v i v e n c i a s o c i a l y la sociedad, e n
ese momento, e r a u n p r o b l e m a y un q u e h a c e r q u e le correspondía asumir a los
hombres. Era el siglo de las luces; era el srglo de la razón. Respondiendo a esta
necesidad, empezó la Sociología configurarse como ciencia, en la primera mitad de este siglo, coincidiendo con el desarrollo de otras ciencias sociales como la
Antropología, Psicología, Economía y Ciencia Política' Así, la Sociología nace
después de la revolución francesa, en la que triunfa la clase media y, en vísperas de
la aparición de otra clase social, los obreros.
Desde pequeño, Comte demostró habilidades matemáticas y literarias, las que
lo llevaron a ganar, a los 16 años de edad, una plaza en la Escuela Politécnica d e
parís. Desde entonces empezó a demostrar su interés por los problemas societales.
Ingresó al círculo del conde Henry de Saint Simon (1760-1825)' de quien
llegó a sei, al cabo de poco tiempo, su amigo y secretario. Saint Simon3 fue uno de
los primeros pensadores sociales y socialistas utópicos que buscaba el mejoramiento
de la sociedad impactada por los efectos destructores de la revolución
francesa. La situación en París se caracterizaba por ser el centro de corrientes
mesiánicas, tecnocráticas y socialistas, correspondientes a tradiciones intelectuales
contradictorias,las cuales se orientaban hacia dos polos: al programa positivista
que pretendía acelerar el proceso de cambio de la sociedad a través del conocimiento
científico, y hacia el programa idealista, con su concepción orgánica de la
sociedad y contraria al cambio social planificado.
Saint Simon ejerció una profunda influencia en el joven Comte y, entre los años 1817 y 1823,trabajaron en estrecha colaboración, al extremo de no poderse distinguir,
en ocasiones, cuál era el aporte de cada uno. De esa época es la obra "Plan de
ias óperaciones Científicas necesarias para la Reorganización de la Sociedad"a,
publicada en 1822, en la que se plantea la necesidad de una ciencia teórica de la
sociedad, cuyo objeto de estudio no podía ser otro que la sociedad misma, y, su
objetivo era la búsqueda y encuentro de las leyes naturales inmutables del progreso.
En esta obra se desarrolla la Ley de los Tres Estadios.
A esta nueva disciplina "positiva" se la denomina "Física social", la cual, como
toda rama del conocimiento, pasaría por un proceso evolutivo de tres etapas: la
teológica,la metafísica y la positiva, proceso destinado a alterar el devenir histórico.
Este punto será retomado más adelante.
Durante este período de trabajo conjunto, Comte y Saint Simon combinaron
sus análisis teóricos, marcados por un profundo intelectualismo, con un activismo
igualmente profundo, derivado de sus deseos de reorganizar la sociedad. Pero esta
unión se quebró al tomar posiciones intelectuales diferentes.
Comte continuó trabajando en la nueva disciplina, profundizando su ley de los
tres estadios, y desarrollando un esquema conceptual y teórico en el que se incluía el concepto "organicista", de esencia socialmente conservadora de la sociedad,
combinando de esta manera la postura positivista con la idealista-organicista, que,
hasta ese momento, eran opuestas. Como dice Martindale, Comte "dio al Socialismo
una respuesta conservadora" .Pero,lo importante es que Comte logró construir
un modelo teórico lógicamente coherente, el cual permitió analizar la sociedad en
su totalidad y en sus partes, explicando su organización y transformación en una
perspectiva evolutiva, con intención de un iversa I idad, independientemente si estemos
o no de acuerdo con ella. Esta forma de abordar el conocimiento de la sociedad
fue similar al de otros pensadores de aquella época, como por ejemplo, Marx y
Engefs, contemporáneos de comte y, que como é1, fueron a un tiempo teóricos y
reformadores.
En su obra "curso de Filoso ía Positiva", compuesta por 6 volúmenes publicados
entre los años 1830 y 1842, recopiló su serie de conferencias privadas sobre
filosofía positiva, en las que desarrolla, yde manera especial en la Lección 437,
Tomo rv (1839), su modelo teórico, en el que se identifican tres principios básicos6:
1. La primacía del todo sobre las partes. Para comprender yexplicar un determinado
fenómeno social es necesario situarlo en el contexto social global al que
pertenece, al igualque para explicar un fenómeno o proceso orgánico es necesario
considerarlo en relación con el organismo entero. Este principio lo aplica tanto al
análisis del "orden espontáneo de las sociedades humanas" o Sociología Estática
como también al análisis de la evolución de las sociedades o Sociología Dinámica.
Al tomar como referencia a la Historia para entender y explicar la sociedad e
una época determinada, Comte está concibiendo una Sociología comparada inserta
en el marco general de la Historia Universal.
2. La directriz de la historia humana está dada principalmente por el progreso
de los conocimientos. Conocer no es interpretar el mundo, ni construir un sistema
de conceptos metafísicos generales, sino que descubrir las leyes que rigen el
mundo para modificarlas en provecho propio. Las relaciones del hombre con los
otros hombres y con el mundo dependen de sus conocimientos de la naturaleza y
de la sociedad. Los modos de conocimiento constituyen el elemento dominante d e
la historia, ya que para Comte existiría una coherencia lógica entre elestado de los
conocimientos y la organización social o la "civilización", como dice este autor. E l
progreso de la civilización estaría regido por leyes.
3. El hombre es idéntico en todas partes y en todos los tiempos. Este principio
lo deriva de la constitución biológica y del sistema cerebral del hombre. La sociedad,
entonces, debe evolucionar en todas partes de idéntico modo y en el mismo
sentido, pasando a un tipo más avanzado de sociedad, en un modelo de ascensión
lin ea l Para Comte, la Sociología tiene por objeto de estudio a la sociedad misma,
considerándola como una trama espiritual, como cultura, buscando sus elementos
componentes y las leyes que regulan sus conexiones. El conocimiento de estas
leyes permite la predicción de los fenómenos sociales, con las limitantes que
derivan de la complejidad propia de este tipo de fenómenos,
por ello, el fundamento de las ciencias estaba en las matemáticas, permitiendo
el acceso a los aspectos abstractos de todos los fenómenos. Sobre ellas Comte
ubica a la mecánica, en especial la mecánica de los cuerpos celestes estableciendo
las conexiones de las formas espaciales, pobres de contenido pero precisas ymuy
generales. Luego, siguen las ciencias orientadas alestudio de las conexiones entre
las.oras en movimiento: la Física, Química y, a continuación, la Biología' Por
último, "coronando el edificio de la sabiduría humana", estaría la Sociología, l a
más compleja y específica de todas. Desde este momento denomina Sociología la
nueva disciplina.
Comte divide el objeto de estudio de la Sociología en dos grandes rubros: la
estática social y la dinámica social, términos que hace sinónimos con los de orden y
progreso, respectivamente. -1.
La estática social o teoría de las instituciones, como la denomina, pone de
relieve el "consentimiento universal" u orden social en un determinado momento.
La Sociología trata de encontrar las leyes que regulan ese orden social, el cual
depende de muchos factores, tales como la raza, el clima, los instintos de los
individuos, pero principalmente depende de las ideas, ya que son estas últimas las
Dromotoras del cambio.
La sociedad la concibe como una unidad orgánica. No es exactamente igual a
un organismo, pero se le parece. Los órganos societales son las instituciones,
siendo las fundamentales la religión, la familia, la educación y la político-económica.
Las institucioneson definidas como las más pequeñas unidades sociales
potencialmente auto suficientes.
La institución religiosa, es de suyo importante por cuanto a través de ella la
humanidad llegará a una unión consensual moral cuando se logre la necesaria
correlación entre los elementos de la sociedad. El estado de armonía plena, propia
de la existencia humana, tanto colectiva como individual, es lo que caracteriza a la
religión. Esta institución está constituida por aspectos intelectuales objetivos y por
aspectos morales subjetivos. Es por ello que la religión se expresa a la vez como
razonamiento Vsentimiento'
La religión, en su fase positiva, ya alcanzada, se caracteriza por el amor, el
orden y el progreso. Comte propone que siempre, durante la existencia, a nivel individual lo societal, debe aplicarse la fórmula sagrada de los positivistas: "El amor
por principio, el orden por base, y el progreso por Norte"8.
Al hablar de la institución económica, Comte se refiere particularmente a la
"propiedad", a lo contingente, a diferencia del tratamiento que da a la institución
religiosa. Este autor busca las leyes económicas a través de la acumulación y
trasmisión de la riqueza, con sus correspondientes influencias sociales y políticas.
Pero, la institución básica de la sociedad es la familia. En la sociedad identifica
tres niveles o dimensiones: el individuo, la familia y la sociedad misma.
La familia cumple un papel moral en la sociedad fundamentalmente a través de
la mujer, a quien Comte le asigna roles con respecto a la pareja, a los hijos y
parientes, referidos a la trasmisión de principios y valores morales.
Societalmente, la familia es importante, pues de ella se desprenden otras
formas sociales, ya sean tribus o naciones, diciendo este autor textualmente:
"Podemos representarnos a toda la raza humana como el desarrollo gradualde una
sola familia"s, enfatizando así la importancia del estudio de esta institución social.
La familia es el nexo entre la Biología y la Sociología, considerando el hecho
biológico de la reproducción, hecho que es trascendido al derivar conexiones de
consanguineidad, de las que a su vez derivan otras formas sociales.
Así, la unidad real del estudio sociológico es la sociedad, ya que es superior al
organismo individualy abarca a toda la humanidad. La convivencia es producto d e
ideas comunes que hacen converger los intereses y actividades de los individuos,
de manera constante, a la participación en eldesarrollo colectivo como una disposición
espontánea. Sin embargo, Comte no considera al individuo en el estudio
sociológico porque un sistema debe estar constituido sólo por fenómenos homogéneos.
Por esto, la unidad social básica para el estudio de la sociedad, es la familia.
Con respecto a la institución política, más bien la identifica como orden político,
plantea que éste es natural porque no puede existir ninguna sociedad sin gobierno,
el cual, a su vez, deriva del deseo generalizado de mandar de algunas personas y
del deseo de no tomar decisiones por sí m ismas de muchas otras, es decir, espontáneamente se facilitaría la cooperación como la subordinación y la inclinación a l
gobierno o autoridad.
En la sociedad estarían actuando en forma simultánea tres tipos de fuerzas
diferentes: la material, la intelectual y la moral, las que en su conjunto darían la
dinámica a la estructura societal. Estas fuerzas o poderes se basarían, respectivamente,
en la fuerza , la razón y el afecto.
El poder material se concentraría en los ricos, el poder intelectual en los sabios y el poder moral en las mujeres. Los dos últimos poderes se combinarían constituyendo
un poder único, el cual, bajo el calificativo de espiritual, estaría destinado a
modificar el poder material.
La complejidad e integración de la estructura social se apoya en la división del
trabajo, en la que se encuentran relaciones de solidaridad, cooperación y de
subordinación, con las variaciones determinadas por las diferencias naturales de
los individuos.
En suma, repito, la estática social pone de relieve el consentimiento universal
que tienen entre sí las diferentes partes que forman el orden social. De allí la
importancia de observar y descubrir las leyes que regulan el orden social, el cual
está correlacionado con el orden de la inteligencia y, por lo tanto, la importancia de
estudiar paralelamente el surgimiento de las ideas para conocer elcambio de este
orden social.
2. La dinámica socialo filosofía de la historia es la historia social de la humanidad:
La Sociología es la ciencia encargada de encontrar la ley que explique el
desarrollo de la humanidad. Esa ley es la que nos dice que la humanidad ha pasado
portres estadios: elteológico, el metafísico y el positivo. Este último habría partido
desde 1822,fecha en que se publicó la obra "Plan de las Operaciones Científicas
Necesarias para la Reorganización de la Sociedad", ala que ya nos referimos en las
primeras páginas de este artículo.
La ley de los tres estadios establece el orden de sucesión y las características
principales de los tres estadios, es decir, de las tres formas por las que pasan
sucesivamente todas las concepciones humanas, tanto individuales como colectivas,
a partir de la infancia hasta la edad viril. El estadio inicial es el "teológico",
caracterizado por la búsqueda de las causas y la ficción de las divinidades, el
estadio final, etapa positiva o científica, que ha cambiado la búsqueda de las causas
por la determinación de las leyes y el conocimiento relativo; y, el estadio intermedio
o "metafísico", que es un estadio equivocado, que ha sustituido las divinidades
por las entidades, constituyendo una especie de estadio teológico degenerado,
uniendo a su antecesor con su sucesor, porque el destruir las ficciones teológicas
hace posible el aparecimiento de las primeras manifestaciones del estadio positivo.
Con respecto a la evolución intelectual, también necesariamente considera el
paso por las tres etapas en orden sucesivo: la primera, teológica o ficticia, es
siempre provisoria; la segunda, metafísica o abstracta, es transitoria, y la tercera,
positiva o científica, es definitiva y demostrativa. Estos tres estadios sucesivos de la
inteligencia se corresponden con los modos consecutivos y evolutivos de las
variaciones propias de las formas de la actividad: la conquista, la defensa y el
trabajo. De esta correlación natural fundamental resulta la explicación de las
etapas naturales de la humanidad. Su larga infancia que se relaciona con la Antigüedad,
esencialmente teológica y militar; su adolescencia con la Edad Media, la cual fue metafísica y feudal;y, su madurez, apenas apreciable en la época comtiana,
es necesariamente positiva e industrial.
En la página siguiente se incluye un gráfico elaborado por Comte acerca de la
Historia de la Humanidad a través de la ley de los tres estadios.
lgualmente, todo conocimiento humano atraviesa por tres etapas sucesivas y
evolutivas, correspondiendo cada una de ellas a las etapas en que se divtdiría la
Historia. Así, cada etapa histórica poseería un carácter temporal y espiritual diferente,
de acuerdo al avance del conocimiento, tal como a continuación se explicita:
al Estadio teológico y militar:El hombre, en su búsqueda de la explicación de
lo sorprendente, encuentra la respuesta en lo religioso en el recurso a la divinidad.
Las concepciones teóricas de este estadio llevan el sello de lo sobrenatural.-a
imaginación está por sobre la razón. La sociedad es de tipo militar, ya que en los
orígenes de la humanidad era necesario un control fuerte para lograr y mantener el
orden social requerido para el paso del nomadismo al culto de la tierra y para
satisfacer necesidades de las personas y de las colectividades.
La sociedad militar al ser acientífica por su espíritu teológico, era agrícola, y su
unidad social fue la familia, predominando un tipo de orden doméstico. La fase
inicial del estado teológico es fetichista al darle vida y acción a las cosas. Comte
subdividió la etapa teológica en cinco subetapas, de acuerdo al proceso evolutivo
del conocimiento y del progreso. A la subetapa fetichista le siguieron la politeísta
(imperios orientales), la politeísta intelectual (Grecia), la monoteísta social (Roma),
y la monoteísta defensiva (el mundo católico).
bl Estadio metafísico y jurídico conocimiento se caracteriza por respuestas
abstractas e ideas que intentan explicar la naturaleza de las cosas. Estas abstracciones
metafísicas reemplazan a las sobrenaturales del estadio anterior, permitiéndose
a la observación modificar, aunque de manera limitada, a la imaginación. Es una
etapa de transición.
La sociedad se caracteriza por la distinción entre el poder espiritual y el temporal,
siendo este último el que termina por imponerse sobre el primero, consolidándose
la autoridad civil, cuyos poderes, basados en la ley, aumentan. Es la sociedad
legista en la que las nociones de Estado y Patria adquieren importancia. Se amplían
las funciones y el poder del Estado, los que se delegan en Ministros y diplomáticos.
Se traspasa una parte de la autoridad de los reyes'
Esta sociedad de los legistas destruye la unidad de la sociedad teocrática,
desorganizándola como consecuencia de las crisis y revoluciones. Es un período de
crítica y discusión. Esta sociedad se asienta sobre la nación.
Para Comte, este período era necesario en este proceso evolutivo, ya que el
estadio positivo no podía suceder directamente al teológico cl El estadio positivo e industrial; El hombre renuncia a conocer la naturaleza
íntima de las cosas y las causas primeras y finales. Los conocimientos le aseguran
al hombre el dominio y control del universo. Este es el estadio superior del conocimiento,
al que corresponde una sociedad de tipo industrial, ya que las ciencias
positivas aplicadas al orden natural transforman las condiciones laborales apareciendo
la industria. Así, la ciencia desarrolla la acción racionaly las relaciones entre
los hombres se organizan sobre bases industriales.
La industria, dice Roche110, es, "en cierto modo,la punta de lanza de la mentalidad
positiva, cuya influencia alcanzaría finalmente a la totalidad de la sociedad", lo
cual tendría que provocar un cambio radical de la organización social y, en forma
paralela, una transformación profunda de las mentalidades.
Comte plantea que aunque la sociedad industrial esté en sus comienzos, es
posible predecir las principales características que tendrá en el futuro, señalando
que la mentalidad positiva será la que domine la sociedad industrial, orientada l a
producción industrial, cuyo aumento será consecuencia de la concentración de los
trabajadores en las ciudades, en torno a las fábricas.
En el proceso evolutivo todo se va transformando, pero las desigualdades
sociales, por ser inherentes a la estructura societal, se mantendrán. Dos nuevos
grupos de personas accederán al poder: los industriales organizando y orientando
su acción hacia el trabajo y los sabios, en especial los "sociólogos", quienes
tendrían el poder político y su acción se orientaría la ordenación de la sociedad.
Como todo proceso de cambio, habría períodos de trastornos sociales, crisis y
revoluciones, pero serán fases transitorias porque a medida que el espíritu positivo
se difunda, que la industria se desarrolle por el progreso técnico, y que la acción de
sabios y sociólogos ejerza influencia, la paz internacional y social progresará.
La ignorancia y la falta de moral social serían las causas principales de los
conflictos. Pero gracias al conocimiento positivo, las masas comprenderán las
exigencias de la vida social y los imperativos de la historia. Las creencias positivas,
y en especial la Sociología, serían las promotoras de una nueva moral: la religión
positivista, una especie de catolicismo sin cristianismo, la cual lograría la unión
moral de toda la humanidad.
Comte, en sus años maduros, se dio cuenta de que las ideas, para que fuesen
eficaces en la sociedad, debian ser respaldadas por instituciones, y asi fue como
ideó para la nueva ciencia de la sociedad una organización imitando a la lglesia
Católica, ala cual debía sustituir. La religión positivista de Comte se basaba en el
conocimiento y en el método científico, no reconociendo ninguna metafísica ni
poder divino y trascendente, eligiendo como principio rector, el amor al prójimo;
como fundamento, el orden; y, como finalidad, el progreso.
CONCLUSIONES
Comte fue el primero en sistematizar y exponer una Sociología científica, aunque,
como todos sabemos, estaba demasiado influida por el modelo de las ciencias
naturales e inserta en una postura filosófica, situación esta última que lo llevó a
orientar su "ciencia positiva" hacia el estudio de la humanidad más que a l a
sociedad misma.
La separación del objeto de estudio de la Sociología en estática y dinámica,
separación que hasta hoy no se ha superado, Comte la planteó con fines analíticos,
pero nunca como una separación de la ciencia en dos partes, sino que se trata de
dos aspectos de una teoría. Así, mientras la Sociología dinámica estudia las leyes
de la evolución de las circunstancias sociales, la Sociología estática estudia sus
conexiones, representando para la práctica política, el progreso y el orden, respectivamente.
Comte intuyó el rol profesional del Sociólogo actual, al ofrecer sus servicios al
zar Nicolás para asesorarlo para reorganizar su sociedad. Comte entendió l a
Sociología como una ciencia aplicada, como un instrumento de reforma social,
pero también y simultáneamente como una ciencia pura, racional y positiva, verdaderamente
científica
lunes, 9 de febrero de 2015
Desafíos de la sociología en la actualidad
Luis Armando González (*) SAN SALVADOR -
La sociología es una disciplina que no puede ser ajena a los problemas de su tiempo. Que se entienda bien: a los problemas sociales de su tiempo, pues son a ellos que la sociología se debe desde sus orígenes como ciencia social a finales del siglo XIX.
En efecto, no se puede entender el carácter de la sociología si no se entienden las tensiones sociales de la época en la que nace la disciplina. El capitalismo está en su fragua como modo de producción predominante, y su afianzamiento se ve acompañado de dinamismos que se montan en (y transforman las) formas de producción, de vida y de convivencia social heredadas de la época feudal.
La producción manufacturera (eje del naciente capitalismo industrial), la urbanización y las migraciones alteran drásticamente un escenario social que hasta entonces se había caracterizado por la conservación de formas de vida tradicionales, la inmovilidad en las jerarquías sociales y el arraigo territorial. El moderno sistema de producción capitalista –como lo llama Karl Marx— altera el ritmo de la vida establecida, rompe los lazos tradicionales, disuelve jerarquías e instaura el reino del movimiento permanente de seres humanos y cosas.
En ese marco, era preciso hacerse la pregunta por cómo mantener el orden social, sin impedir el cambio, la mutación y el avance (el progreso) hacia formas mejores de convivencia social. Es decir, cómo evitar la disgregación social ante el impacto de fenómenos cambiantes que eran el signo de la época y los cuales debían ser asimilados y encauzados de la mejor manera. Preguntarse por cómo se mantiene el orden social supone preguntarse, a la vez, por cuáles son los factores de disgregación del mismo. Y también supone preguntarse por la mejor forma de intervenir no sólo para evitar la ruptura social, sino para encauzar adecuadamente las energías del cambio.
Las principales escuelas y corrientes de la sociología clásica se hicieron cargo de esas interrogantes. Karl Marx también se hizo cargo esas mismas inquietudes, aunque su línea de acción y pensamiento no se encaminó a evitar la ruptura social, sino a propiciarla, a partir de la canalización de las energías colectivas que lo hicieran posible. Eso sí, no para terminar con todo orden social, sino con el orden social capitalista, después del cual se instauraría el orden comunista.
Por ahí se dice que los clásicos lo son porque además de haber respondido lúcidamente a los problemas de su tiempo, iluminan con sus posturas los problemas del presente.
Y así, han pasado más de 100 años desde que los clásicos de la sociología --Durkheim, Marx, Weber-- pusieran en el tapete de la discusión el tema del orden social como uno de los asuntos centrales de la sociología, si es que no se trata del tema por excelencia.
Desde aquella época hasta la nuestra muchas cosas han ocurrido en las sociedades humanas, así como se han escrito miles de páginas dedicadas a la reflexión sociológica. Ahora sabemos más acerca de la estructuración del orden social, así como de las jerarquías y los roles que se van estableciendo en cada sociedad concreta. También sabemos más acerca de cómo interaccionan los individuos y cómo en esa interacción intervienen símbolos y se fraguan las identidades individuales y colectivas.
La disputa entre individualistas y holistas de los años ochenta nos enseñó que la sociedad en un sistema, pero no vacío de individuos. Y también que, por ser sistema, la sociedad no se reduce a la suma de los individuos que la constituyen.
Dicho de otra forma, el orden social se configura en la interacción individual y en los vínculos que los individuos, en su cotidianidad, van forjando a lo largo del tiempo. Y, en dirección opuesta, el orden social se corroe cuando los vínculos sociales se rompen o se erosionan. O sea, el orden social se corroe cuando fallan los mecanismos de integración social.
¿Qué es lo que socava en la actualidad esos mecanismos de integración social? ¿Cómo comprender en su singularidad los dinamismos sociales, económicos, políticos y culturales que erosionan el vínculo social y generan anomia?
Esas interrogantes son semejantes a las que se hicieron los sociólogos al cierre del siglo XIX y principios del siglo XX. No es casual que sea así. Nuestra época es una época de intensos cambios en la vida social. Más aun, nuestra época se caracteriza más que ninguna otra por el cambio permanente y sin límites, más que por la fijación de ámbitos relativamente estables en la vida social, como lo fue era dominada por el capitalismo industrial.
Marshall Berman afirmó que en un mundo posindustrial y postmoderno todo lo sólido se desvanece en el aire. Y Zigmunt Bauman definió a la sociedad actual como una “sociedad líquida”, en la que nada es firme, en la que todo es efímero: desde las relaciones entre las personas hasta la tecnología.
Es decir, nuestra época, a diferencia de la época en la que nació la sociología, ha hecho del cambio permanente su rasgo distintivo, el orden social esta sujeto al desorden continuo debido principalmente a la asimilación económica de los cambios constantes en la tecnología. Todo es frágil, todo es pasajero, todo es mudable. El vínculo social está siendo remplazado por las redes de comunicación virtual, a la que se denomina “redes sociales”, que son tan firmes como firme es la voluntad de conectarse a Internet por parte de cada individuo.
Hasta los años setenta y ochenta, la vida individual en sociedades como la nuestra estaba articulada en función de tramos de permanencia familiar, comunitaria, educativa y laboral. Esos tramos de permanencia vital van desapareciendo poco a poco, siendo remplazados por espacios que se ocupan efímeramente, con la conciencia, para las nuevas generaciones, de que así debe ser, de que non puede ser de otro modo.
Para quienes vivieron parte de su vida en tramos de orden, la situación es traumática. El tránsito hacia lo efímero, no está siendo bien asimilado. De igual forma a cómo les sucedió a las masas de campesinos que, en el siglo XVIII y XIX migraban, a las ciudades en Europa y trataban de insertarse en un modo de producción regulado por el reloj y no por los ciclos climáticos. O al igual que les sucede actualmente a los campesinos chinos que migran de la zonas centrales del país hacia las zonas costeras industriales y modernas.
La sociología ha comenzado a dar respuesta a estos y otros problemas, perno no sin dificultades teóricas y empíricas. Repensar la sociedad global como sociedad líquida no está resultando fácil. Reflexionar sobre cómo se resquebraja el cemento de la sociedad es una tarea sumamente complicada, pues la sociedad líquida más que estar unida por cemento, está unida por una especie de gelatina. ¿O será que este carácter gelatinoso es el que define al orden social en la era neoliberal.
Si es así, entender los problemas de la sociedad de nuestra época supone someter a una dura crítica conceptos tan arraigados como el de “orden social”, “mecanismos de integración”, “dinámica social”, “sistema social”, “estratos sociales”, “clases sociales”, “jerarquías sociales”, “modelos sociales”, “relaciones sociales”, “interacciones sociales”, y otros del mismo signo, que son herederos de una visión de la sociedad como algo dominado por el orden más que por el desorden y donde incluso el conflicto (en la versión de Marx) está animado por la instauración de un orden social determinado.
Por aquí andan algunos de los desafíos de la sociología en nuestro tiempo. Es saludable que sea así, pues eso anima a sus cultores a la búsqueda de nuevas categorías para entender la compleja realidad social del presente. La sociología es una ciencia social con mucho futuro por delante, siempre y cuando se la cultive de manera creativa y libre.
(*) Columnista de ContraPunto
domingo, 8 de febrero de 2015
Algo sobre Augusto Comte
Debido a la Revolución Industrial y a los grandes avances técnicos comenzó la migración y la sobrepoblacion de alguna manera modificó sustancialmente al modo de vida de la población y con ello se comenzó a perfilar de forma mas clara el objeto de estudio de la sociología: los comportamientos sociales de los individuos y sus cambios.
La sociología en sentido estricto no nace sino hasta el siglo XIX, con el positivismo de Augusto Comte. Aunque adopta muchas ideas de su maestro Henri Saint-Simon, Comte es quien desarrolla la idea del orden y del progreso de la sociedad, desmantelando los escenarios teológico-mítico y metafisico-abstracto que prevalecían anteriormente, para dar gusto al escenario positivo-cientifico. El positivismo busca por medios prácticos y concretos alcanzar el ideal social del orden y el progreso.
Comte plantea que la evolución de la sociedad se produce en tres etapas: la teología, la metafísica y la positiva y propone una religión laica en la que se rinda culto al progreso, entre sus obras se incluyen Discursos sobre el espíritu positivo y El sistema de la política positiva. Su influencia posterior fue enorme tanto en el terreno de la filosofía de la ciencia, como en el de la sociología y política.
sábado, 7 de febrero de 2015
¿Qué es la sociología?
"La sociología es una disciplina fácil de aferrar a un punto de vista. Más bien hay distintas tradiciones o teorías sociológicas. Aquí nos interesa dar cuenta del carácter pluralista y abierto de una disciplina en movimiento y permanente elaboración.
La sociología se propone comprensión del mundo social, que es construido cotidianamente por los hombres y mujeres, al mismo tiempo que ellos son construidos por él. Este mundo social no es de una vez y para siempre, sino que está en constante cambio. La realidad social es relacional: lo que existe son relaciones, que no se distinguen a primera vista, a diferencia de los individuos o de los grupos.
La sociología se ocupa de la sociedad como sistema de relaciones sociales.
En general, uno se acostumbra a pensar en los sujetos aislados, y no como producto de la sociedad en la que viven. Sin embargo, somo portadores de una historia y fabricamos nuestras relaciones sociales.
La sociedad hace a los hombres tanto como los hombres hacen su propia historia, aunque no la hacen bajo condiciones elegidas por ellos.
Las personas suelen actuar sobre la base del sentido común, sus actos suponen una serie de valores que llevan incorporados, y no perciben inmediatamente las consecuencias de sus acciones. Así, la mayoría de los actos sociales se encuentran desprovistos de su propia reflexión."
Extracción del libro Sociología. Editorial Maipue. Pág. 12. 2007
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